Desde que he vuelto a vivir en Lugo, voy a comer a casa de mis padres cada dos o tres días durante la semana. Esto lo hago por dos razones fundamentalmente: la primera es no perder el contacto con ellos -más aún teniendo en cuenta que estamos en la misma ciudad – y la segunda, la obvia, es la comida, ya que la comida de mamá es la comida de mamá, independientemente de los años que uno tenga.

Cuando acabo de comer siempre tengo por costumbre subirme a mi habitación -hace unos 15 años mis padres remodelaron un rocho que teníamos y lo convirtieron en mi habitación-feudo – y ojear los distintos libros, cómics y que pueblan las estanterías.

Este reencuentro con lo viejo es muy satisfactorio, ya que se juntan publicaciones de todas las edades: desde los super (o extra) mortadelos  y libros de Aladelta hasta los recopilatorios de Punisher de la serie MAX de Marvel y volúmenes de bolsillo de Terry Pratchett o Stephen King (dos de mis autores preferidos). A mayores de estas reliquias están las revistas de que religiosamente me compraba todos los meses: desde la mítica Hobby Consolas (todavía tengo en su archivador los 10 primeros números) hasta la cachonda .

Estas dos publicaciones tenían sin duda dos enfoques distintos, mientras que la primera pretendía -y consiguió- convertirse en el referente en prensa escrita especializada en videojuegos, la segunda optó por un camino bien distinto: el del chascarrillo y tono desenfadado.

hobbyconsolas

superjuegosRecuperando una de estas SuperJuegos (una lástima que no haya podido escanear su portada) me dio por releérmela por encima y recordar por qué me gustaba tanto de aquellas gastarme las 200 y pico pelas que empezó valiendo:

  • Al ser el número de Agosto del 93, en portada tenía al Gunstar Heroes, un juegazo de Treasure que tuve la ocasión de jugar en casa de un amigo en una de esas tardes de verano que se fríen los pájaros. Realmente todos los títulos que me pude jugar de esta compañía eran buenísimos, ya que el Dynamite Headdy es otra de esas joyas que merece la pena que probéis (emulado eso sí ;)).
  • A continuación estaban las promociones de packs de consolas de Sega bajo el eslógan “Asignaturas Pendientes”. Llama mucho la atención ver la Master System II con el mítico Alex Kidd en memoria por 9.480 pesetas o la Game Gear -creo que sólo conocí a dos personas que la tuvieran- con el sintonizador de TV por 26.000 pesetazas de la época.
  • Luego venían los análisis de los pads, joysticks y periféricos de consolas, entre los que destaca el Booster Boy, un exoesqueleto en toda regla para la Game Boy que tan de moda estaban antes (ahora con la retroiluminación en las portátiles se ha perdido toda la gracia).
  • Las previews de ese mes eran las del Mortal Kombat (quién no se acuerda del mítico 13 de Septiembre, a.k.a Mortal Monday), Street Fighter 2 Turbo CE (con 20Mb de cartucho como 20 soles), Rocket Knight Adventures (otro ejemplo claro de por qué nunca se volvieron a hacer juegos de plataformas como aquellos) y Battletoads (ranas dando hostias) entre otras.
  • En cuanto a los análisis, destacaban el del Astérix de Super Nintendo (con unos scans gigantescos de los mapas de las fases) con un 84; el del Gunstar Heroes de MegaDrive con un 95; el Parodius de Super Nintendo con un 94 (justificado, si os gustan los mata-mata, probadlo porque son unas risas), el SplatterHouse III de MegaDrive con un 91 (que además viene incluído en el SplatterHouse de 360). o el juego de los Picapiedra para Game Boy con otro 84 (que había pillado, como no, en el Corte Inglés de La Coruña). Cabe destacar por último que a lo largo de toda la revista completaban los análisis unos dibujos hechos a mano feos como pegarle a un padre.
  • Después había un cómic que protagonizaban las dos mascotas de la publicación: Joy y Mix -un chaval y una lata de propano con gorra- que se metían en diversos videojuegos a través de unos portales. En este número en concreto se metían en el Street Fighter II. Otra vez el dibujo dejaba mucho que desear, pero por lo menos era algo diferente para aquellas épocas.
  • Los Super Trucos del Mes aglutinaban todas aquellas peripecias y combinaciones imposibles de botones que había que hacer para desbloquear los trucos del cartucho en cuestión. Yo siempre recordaré lo que sufrí para desbloquear a Super Sonic en el Sonic 2 de MegaDrive; había que hacer una secuencia determinada de músicas hasta que sonaba un anillo. A partir de ahí, 50 anillos, doble salto y fieshta…de verdad, uno de los momentos más épicos de aquella etapa.
  • A continuación, un extenso reportaje del Mega CD, el primer cacharro que anticipó el declive de Sega en la construcción de hardware. De verdad, aquello estaba bien -un primo se la había comprado-, lo que pasa es que los juegos eran una patata (salvo quizás el de Batman y el Road Kill -uno de esos juegos precursores de los QTE tan de moda hoy en día). Entre los juegos que presentaban me llamó la atención el Marky Mark and the funky bunch que era un editor de secuencias de vídeo, protagonizado por el -supuestamente- famoso cantante de USA Marky Mark.
  •  Seguimos con las cartas, tablones y ránkings de ese respectivo mes, en el que lo petaban el Streets Of Rage para Master System, el Tom & Jerry para Game Gear, los Tiny Toons (los plataformas super coloridos triunfaban para la Super), el Super Mario Bros. 3 (juegazo aunque algo breve según algunos, jeje) para la NES, el Super Mario Land 2 para Game Boy y el Flashback (un juego en mi opinión adelantado a su tiempo) para la Mega.
  • Acabando la revista había un reportaje acerca del Chicago Consumer Electroinic Show o CES para los amigos. En la edición de ese año se presentaba un juego de Pelé, otro de la Pantera Rosa y el primero de Bubsy, un gato que iba con una camiseta -pero sin pantalones- muy del estilo de los 90, con una actitud muy chulesca. Pero, por encima de todos, se presentaban el Aladdin de MegaDrive, uno de los 4 mejores plataformas que parió Disney para las consolas de 16 bits y el Street Fighter II Turbo (el primero en el que Chun-li ¡podía lanzar ondas!).
  • Cerraban la revista análisis de juegos de PC, entre los que se encuentra el único e inimitable Day of the Tentacle, una aventura gráfica con estilo de dibujos animados y un guión sorprendente y absurdo.
  • Por último, se aglomeraban las secciones de libros, compro-vendo-cambio, discos (con entrevista a Loquillo) y cine (con el rodaje de Dragón, la peli de la vida de Bruce Lee).

Y hasta aquí daba el número que rescaté al azar. Todavía le faltaba mucho que ofrecer a esta revista: la Japan Mania, las súper guías (las mejores guías de videojuegos que se hicieron bajo mi humilde opinión) y, como no, la sección de este señor:golfojpeg

Pero esto quedará para otro post, ya que este me ha quedado suficientemente largo…
¡Feliz reincorporación al chollo a tod@s!

2 thoughts on Diseccionando una Super Juegos del 93

  1. PaulaPaula

    Hombre!!! me congratula ser el primero en comentar este post jejeje…….para ello una anécdota 🙂

    El Battletoads de Gameboy, lo recuerdo muy bien, porque un tal Javier Soriano (conocido por muchos) me lo prestó durante una semana y no fui capaz de pasarme el tercer nivel………que humilde!!! jajaja

    P.S: Oscar desde el ordenata de Pau 🙂

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  2. p-chanp-chan

    Vaya hombre, no había visto este post antes de comentar el otro!

    Muy mítico tío, y muy grande … espero ansioso el post sobre el supergolfo! Si necesitas "documentación", creo que tengo alguna por casa XD

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