No cabe duda que hoy en día Google es mucho más que un buscador. La empresa de Mountain View (California) se ha metido en nuestras vidas de una forma espectacular como ese típico amigo al que le comienzas a dar confianzas y en pocos meses se autoinvita a tus fiestas. La tendencia actual del software hacia el modelo SaaS ha propiciado la aparición de una cantidad ingente de nuevos webservices, así como la revitalización de algunos antiguos mediante mecánicas de juego (véase la entrada sobre la gamificación) o funcionalidades adicionales.
    Entre la amplia gama de productos gratuitos que ofrece (lo pongo en cursiva porque la moneda de cambio ahora no es el dinero, si no la privacidad), merece especial atención Google , un navegador web con un conjunto de características muy interesantes sobradamente conocidas, y otras un poco más ocultas con las que conseguiremos exprimir a fondo nuestra experiencia navegando por Internet.
 
1º PASO: Consideraciones iniciales
 
    La primera decisión que tenemos que tomar -si somos usuarios de sistemas Unix- es elegir entre Chrome y Chromium, el proyecto de código abierto y comunitario  alojado en un repositorio de Google Code sobre el que se monta el primero. Las diferencias entre ambos son notables, siendo dos los factores que han hecho que -tras varios meses teniendo instalado Chromium en máquinas Linux- me haya decantado por el primero:
 
  1. Chromium no tiene integrado por defecto un visor de PDF, por lo que los archivos de este tipo los hay que abrir con aplicaciones de escritorio, con extensiones que los conviertan al vuelo en formato Google Docs o importando directamente el visor de PDF nativo de Chrome al directorio de instalación.
  2. El consumo de recursos de la máquina es ligeramente superior en el caso de Chromium. Esto se debe al propio funcionamiento interno de la aplicación, estructurando las pestañas que vayamos abriendo como procesos independientes.
 
2º PASO: Instalación y primera ejecución
 
    Suponiendo que nos decantamos por Chrome, como segunda medida deberemos elegir el tipo de instalador que queremos utilizar en función del número de cuentas de usuario que se vayan a crear en esa máquina; esto se debe a que Google Chrome por defecto se instala físicamente en un directorio de nuestro disco duro perteneciente al usuario activo, obligándonos a volverlo a instalar si es que creamos una nueva cuenta de usuario en un momento dado. Por tanto, deberemos recurrir al instalador multi-usuario para resolver este problema.
    Hecho esto, y tras el típico proceso de instalación, debemos modificar el lanzador de la aplicación / acceso directo que se habrá creado añadiéndole la siguiente instrucción: --purge-memory-button
 
 chrome_4
 
para poder habilitar la depuración de memoria incluida dentro del administrador de tareas integrado que invocaremos mediante la combinación de teclas Mayúsculas + Esc en cualquier pestaña:
 
chrome_3

    Si os ha resultado útil, tenéis más información en este post y en este otro.

3º PASO: 5 extensiones recomendadas

    Una vez dentro del navegador podremos observar que la pestaña “Nueva pestaña” nos muestra -por defecto- las aplicaciones que tenemos instaladas como extensiones dentro del propio navegador. Estas extensiones se gestionan a través de la Chrome Web Store, un repositorio de aplicaciones nativas compiladas como “añadidos” o extensiones del propio navegador. Existen infinidad de estas extensiones (a las cuales podremos acceder escribiendo en la barra de direcciones chrome://): juegos, productividad, programación…Yo voy a destacar las 5 que utilizo en mi día a día y que encuentro más interesantes:
 
  1. Screen Capture: Nos permitirá realizar capturas de pantalla completas, de la región seleccionada, etc. y después retocarlas con un sencillo editor que incorpora.
  2. TweetDeck: La versión para Chrome de la aplicación de escritorio homónima. Para mi gusto, la mejor herramienta para tener gestionadas  de un solo plumazo todas las timelines de nuestras cuentas en las redes sociales.
  3. Dropbox: Este es quizás el menos trabajado, ya que simplemente es un acceso directo a la página web del conocido almacén de archivos en la nube, pero es muy útil cuando queremos tener acceso a varias cuentas desde un único equipo.
  4. Capturador web de Evernote: Esta extensión facilita la inclusión de  páginas web -enteras o sólo lo que nos interesa- como nuevas notas en el gestor de tareas Evernote.
  5. Google URL Shortener: Podría haber puesto perfectamente otros servicios acortadores de URL como bit.ly, pero este me ha parecido el más directo. Imprescindible hoy en día para no inundar tweets, posts o e-mails con largos enlaces.
    En resumen, Google Chrome es un producto muy bueno y muy bien cuidad o cuya continuidad y progresión están garantizados e imprescindible hoy en día por varios motivos: recursos, sincronización con nuestro perfil de Google, sencillez y limpieza en su interfaz, posibilidades de configuración, etc.
 
Google-Chrome
   Aunque, eso sí, tiene un GRAN defecto: no tiene un gestor de torrents integrado como tiene Opera

2 thoughts on Instalar y ajustar Google Chrome

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